Cabana (Ayacucho) – Puerta al Valle del Sondondo
Un pueblo andino – historia e identidad
En pleno corazón de los Andes, a más de 3.280 m, se encuentra Cabana, un pueblo que preserva el paso del tiempo y sus tradiciones. Sus casas encaladas con techos de teja roja se aferran a las laderas, mientras la iglesia colonial custodia la plaza principal. El quechua es aquí lengua cotidiana e identidad viva: canciones, danzas y fiestas marcan el ritmo anual. En las andenerías crecen papas, quinua, maíz, y en las pampas pastan alpacas y ovejas – vida en sintonía con la naturaleza.
Maravillas naturales a la puerta
A pocos minutos del pueblo, la Laguna de Huanzo refleja el cielo andino: 22,3 ha de aguas rodeadas de totora y sanky, con dos islas que parecen sacadas de un cuento andino. Aquí habitan patos silvestres, wallatas y zambullidores; a veces aparece incluso la parihuana (flamenco andino).
El mayor espectáculo ocurre en las quebradas del valle: en el Cañón de Yanapaqcha planean los cóndores andinos en las corrientes – majestuosos, sin multitudes, acompañados solo por el viento.
Cultura y festividades
Cabana vive intensamente sus fiestas patronales. La más famosa es la Yawar Fiesta, un rito simbólico que enfrenta el mundo indígena y el colonial. También la Semana Santa fusiona la cosmovisión andina y la espiritualidad católica, con procesiones, música y trajes que convierten al pueblo en un teatro al aire libre.
Viaje a un valle escondido
- Desde Ayacucho: ruta escénica vía Cangallo / Huancapi / Huacaña hasta Cabana (aprox. 7–8 h según tramo/superficie).
- Desde Nazca (Vista Alegre): pasando por la Reserva Pampa Galeras y Puquio (aprox. 5,5–7 h).
- En el lugar: a la Laguna de Huanzo son solo ~1,5 km / 5 min desde la Plaza de Cabana.
Cabana hoy – entre tradición y futuro
Cabana se abre con cautela al turismo sostenible: alojamientos familiares, caminatas guiadas y paseos en bote por la Laguna de Huanzo. El objetivo no es la masificación, sino la calidad – en armonía con la naturaleza y la cultura.
Conclusión
Cabana es un destino para exploradores: cóndores en lugar de multitudes, lagunas en vez de resorts de lujo, tradiciones en lugar de clichés. Quien busque el verdadero Perú andino encontrará aquí historias que perduran.